Alternativas a la quema de la paja del arroz.

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El Parque Natural de la Albufera tiene una superficie de 21.000 hectáreas, de las que el 67%, unas 14.000, se dedican al cultivo del arroz y es lo que constituye la marjal. El Parque tiene la calificación de humedal de importancia internacional, según la Convención Ramsar y, bajo estrictas directivas europeas, está considerado como zona ZEPA (Especial Protección de Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario). Estas calificaciones, junto con el cobro de las ayudas agroambientales que se reciben, necesarias para que el cultivo ecológico del arroz sea mínimamente rentable, hace que la UE exija que los campos estén inundados durante el invierno, lo que se conoce localmente como «Perelloná».

Como quiera que entre la cosecha del arroz y la inundación «dels tancats» hay un corto espacio de tiempo, en el que se tienen que retirar todos los rastrojos de la paja que quedan en los campos, la solución era la quema de ellos «in situ». Esta solución, barata y rápida para los agricultores, genera una problemática que a continuación os detallo:

  • Fuertes emisiones de CO2
  • Impacto negativo sobre la flora y fauna
  • Impacto visual negativo, tanto paisajístico como en la seguridad vial
  • Efectos nocivos sobre la salud (jaquecas, asma, rinitis)
  • Contraviene los requisitos de las ayudas europeas (P.A.C.)
  • Contraviene la normativa del Parque recogida en el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión).

Para solucionar estos problemas, se pusieron en marcha hace más de una década, proyectos LIFE como el Eco-Rice y Biocompost, para que le diesen un valor añadido a la paja del arroz utilizándola, después de ser recogida, embalada y almacenada, para la fabricación de mantas o cubiertas vegetales en campos de olivos, para fabricar paneles de aglomerados para muebles, cartón y papel, para forraje y camas de ganado, etc. El objetivo final era que la paja se reciclara, y así adquiriera un valor económico, que hiciera rentable y sostenible su retirada de los campos, contribuyendo de esta manera a la «economía circular» y evitando a la vez, el grave problema de la quema.

Cuando hace unas semanas, volví a colaborar con el Ayuntamiento de Valencia como Informador ambiental en el Parque Natural de la Albufera, voy todos los días a trabajar a la OPA (Oficina de Protección Ambiental), situada dentro del recinto de los Viveros Municipales, lugar desde el cual, con los demás compañeros, nos distribuimos en los puntos de información o casetas. Allí tuve el inmenso placer de conocer a Jordi, contratado durante un año mediante el Programa de Empleo EMCUJU, y me habló del proyecto LOWCARBON FEED que empezó a mediados de 2017 y está previsto acabarlo a mediados de 2020.

Jordi se encarga de su difusión mediante la gestión de las redes sociales y página web www.lifelowcarbonfeed.com, en donde podéis obtener la información completa. Como objetivos principales de este proyecto LIFE está la disminución de las emisiones de gases efecto invernadero, mediante la «reutilización» de la paja del arroz, junto con los restos de la poda de cítricos, que también se queman, para conseguir junto con otros ingredientes del pienso compuesto, unas dietas Lowcarbon Feed, específicas para alimentación de cabras en ordeño, con lo que estamos «convirtiendo» estos residuos en leche de cabra y, a la vez, si se implementa realmente este proyecto LIFE, estaríamos creando un nuevo nicho de mercado con un alimento barato para el ganado, y mejoras socioeconómicas en la zona, como son la creación de empleo, aumento del desarrollo y de la renta rural, y un incremento de la calidad de vida.

Además, esta dieta alimenticia reduce en un 10% los aires que expulsan los rumiantes por el esfínter final del sistema digestivo, conocido vulgarmente como ventosidades, ya que dichos aires contienen mucho metano (CH4) que junto con el dióxido de carbono (CO2) que evitamos con la quema, estamos contribuyendo a la disminución de las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero. Todo ventajas.

La dirección de este proyecto corresponde a la Unió de Llauradors i Ramaders, y en él están implicados el Ayuntamiento de Valencia, el de la Vall de Uixó, la Universidad Politécnica de Valencia, el Area Europa scard, Airatec Biomass, SL, UNIPROCA (cooperativa de Talavera de la Reina) y Lowcarbón Economy Fundation, con un presupuesto de 1.175.000 €, financiado en un 60% por la UE (fondos LIFE).

Mediante este artículo publicado en Tribuna Libre, intento colaborar modestamente a la visibilización de este proyecto LIFE, entre agricultores del arroz y cítricos, ganaderos de cabras, fabricantes de alimentos para animales, así como para concienciar a la clase política y a la Opinión Pública en general. Un proyecto que se puede y debe replicar en otras regiones de España, incluso de Europa, y también en la ganadería ovina y vacuna. Junto con Jordi, que me ha informado e ilustrado sobre este proyecto, espero contribuir humildemente a su difusión.

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