Privatizar los beneficios y socializar las pérdidas

0
497

Los españolitos de a pie asistimos con una mezcla de asombro, estupor e indignación, a cierto modelo de negocio, surgido al calor del bipartidismo, consistente en grandes proyectos con el «beneficio garantizado por el Estado» (que somos todos).

El primer caso mediático (aunque hubieron otros anteriores) fue el cierre de almacén subterráneo de gas Castor, promovido por ACS (Florentino Pérez) debido a los constantes terremotos que producía. Un gran error de la empresa constructora que, lejos de costarle un sólo céntimo, el Estado tuvo que cubrir todos los costes del fallido proyecto cifrado en más de 1.400 millones de euros.

Vamos a asistir impávidos al rescate por parte del Estado de todas las autopistas en quiebra, construidas al calor de estudios de mercado completamente alejados de la realidad. Errores que tampoco van a pagar las empresas constructoras, sino una vez más el Papá Estado. Y van a ser varios miles de millones de euros más, casi nada.

En ambos casos el «modus operandi» es el mismo. Se monta un negocio, el que sea, hago las correspondientes «gestiones políticas» y si el proyecto sale bien me forro, y si sale mal las pérdidas las asume el Estado.

Fantástico. Así también quiero hacer negocios yo, y quién no, ¿verdad? ¿Dónde hay que apuntarse? Ahhh, que no nos llamamos Florentino Pérez ni Entrecanales, y eso parece que es un requisito indispensable.

Luego escuchamos a los «políticos habituales» contarnos que Europa nos obliga este año a hacer recortes, y nos dicen que hay que subir los impuestos a los de siempre, a las castigadas clases medias y trabajadoras, porque no queda otro remedio.

Es una gran mentira. Por ejemplo, sin estos dos rescates a sus «empresarios de cámara» no hubiera hecho falta hacer ningún ajuste fiscal ni subir ningún impuesto en 2017. Y mientras tanto estos «empresarios» (por llamarlos así) disfrutando de sus fabulosos beneficios año tras año.

Pues nada, a la hora de votar sigamos dando nuestro apoyo al PP y al PSOE, que somos masoquistas y nos gusta que nos azoten el culo (y el bolsillo). Y Podemos y Compromís tampoco se salvan, porque también les gusta regalar el dinero público, como si brotara de un manantial. ¿No tienen la sensación que pretenden tomarnos por idiotas?

@Vicent_Raga

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here