Mirandés y Athletic: dos sentimientos y un deseo

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El destino o el azar según se mire, ha querido que el Athletic Club y el CD Mirandés, mis dos equipos del alma, no se crucen hasta una hipotética gran final de la Copa del Rey que se disputará el próximo mes de abril. Espero y deseo que tanto San Mamés como la Virgen de Begoña, de igual modo que San Juan del Monte y la Virgen de Altamira, todos ellos hagan de las suyas para que este acontecimiento se haga realidad, ya que sería la bomba tanto para la ciudad de Bilbao como la de Miranda de Ebro, llegar a una gran final en esta competición disputándola en un estadio tan mítico como el de la Cartuja de Sevilla.

Los rivales a los cuales se van a enfrentar tanto el CD Mirandés como el Athletic Club considero que no van a ser moco de pavo, especialmente para el combinado jabato, pero, ¿acaso no eran mejores equipos que la Real Sociedad otros como el Villarreal o Sevilla y los rojillos acabaron imponiéndose de manera contundente? Entiendo que esta vez no será a partido único, pero el Mirandés ha dado motivos suficientes como para confiar en la gesta y recordemos que David pudo con Goliat y futbolísticamente hablando, este David llamado Mirandés tiene un profundo idilio con la copa desde hace años y que aún puede apelar al más difícil todavía llegando a la gran final de esta competición y en el caso de no pasar la eliminatoria contra los txuriurdines, ¡qué les quiten lo bailado! Seguirán siendo los campeones morales de esta competición.

Mientras que, por su parte, los leones, considero oportuno manifestar que lo tienen todo de cara para llegar a la última parada situada en tierras sevillanas y que, a su vez, el Athletic Club cuenta con muchas variables que desequilibran en su favor la balanza de la eliminatoria. Partido de ida en casa, a priori, mejor equipo a nivel colectivo que el conjunto rival al que se enfrenta y además mayor presupuesto, eso sin contar que su plantilla es muy superior en todos los sentidos a la de los nazaríes. En este caso, espero a un Goliat de apariencia con la ilusión y pasión de un David escudado por toda la ciudad de Bilbao y la provincia de Vizcaya. Somos tantas las personas que queremos poder presenciar el acontecimiento de la Gabarra, jóvenes y no tan jóvenes que como bien digo, los aficionados somos el jugador número 12 y debido a esta gran posibilidad de los rojiblancos teniendo fuera a equipos como el Real Madrid o el Barcelona, estamos aún más motivados que nunca en esta misma competición, en la que el Athletic es el segundo que más copas tiene en la Copa del Rey.

Muchos de los que me leéis habitualmente os preguntaréis por qué defiendo a los dos combinados de manera tan efusiva, pues a continuación os lo razonaré detenidamente para que así comprendáis la implicación y el sentimiento que tengo por los dos equipos norteños:

Por el Athletic, siento desde el minuto uno que descubrí el fútbol cuando apenas rondaba los 8 años. El Colegio Público Uribarri al que pertenecí por un lado y las extraescolares que se dieron en él por el otro, me dieron la posibilidad de poder comenzar a sentir el sentimiento Athletic además de por ser nacido en la ciudad de Bilbao, claro está. Rondando el curso tercero de EGB (Educación General Básica) vino a mi clase el exjugador y a su vez actual expresidente del Athletic Club Josu Urrutia. En ese mismo periodo, él era el capitán del equipo bilbaíno, la visita fue amena y tranquila, no recuerdo mucho del momento salvo un pequeño detalle, Urrutia me resultó ser una persona humilde y cercana. En periodo de extraescolares y un par de años más tarde, mediante el futbito, tuve la ocasión de poder fotografiarme junto a otro que años después llegaría a ser también el capitán del combinado bilbaíno Aitor Larrazabal, y casualidades de la vida, en la foto ‘de la plantilla’ del Uribarri, yo fui el que tuvo el honor de tenerle justo a mi lado, sentí una gran emoción al ver que él en la fotografía era el que me tocaba el hombro.

Desde luego que era todo un honor poder haber tenido la posibilidad de tener a centímetros a estos mismos futbolistas porque ya desde pequeños los bilbaínos siempre hemos mamado el sentimiento Athletic, salvo alguno que otro que tiraba más por el Real Madrid o Barcelona. Otro que me motivó a ser ‘león’ incluso más que los anteriormente mencionados, fue Julen Guerrero que junto a Telmo Zarra considero que es el mejor futbolista que tuvo el Athletic de todos los tiempos. La anécdota sobre él la tengo en que tanto dentro de los terrenos como fuera era un jugador sobresaliente ya por un lado técnicamente destacaba desde la adolescencia y por otro a la calidad humana que poseía fuera del césped. Son muy pocos los futbolistas dispuestos a quedarse hasta las tantas para firmar autógrafos cosa que Julen siempre hacía tras finalizar los partidos en San Mamés. Él nunca dejaba a ningún niño sin fotografía o autógrafo, algo que demostraba su señorío que, por cierto, hoy en día además de ser exfutbolista, es también un compañero de profesión, periodista graduado en periodismo en la misma universidad que yo la UPV/EHU de Leioa.

Y por otro lado, mis sentimientos hacia el Mirandés vienen desde el año 2000 a consecuencia de mis visitas esporádicas a la ciudad de Miranda para pasar fines de semana. Aunque el mayor énfasis lo comencé a sentir un año antes del primer ‘Mirandesazo’ de 2012. La humildad de este equipo y la ilusión que transmitían a sus conciudadanos eran el detonante para ello. Un Mirandés repleto de gente de la zona y en el que muchos de los jugadores tenían relación con el pueblo llano. En esta época colaboraba con el medio amateur deportivo llamado ‘SIEMPRE CON VOSOTROS’ en la realización de artículos de opinión y entrevistas a diferentes ciudadanos de Miranda sobre el Mirandés, dirigido por David Marchal todo un compañero de andanzas mirandesas y uno de mis mejores amigos de la localidad. ¡Cómo no me iba a salir el sentimiento por ese equipo humilde, primero por la gente con la que me rodeaba que amaban el Mirandés y me lo contagiaron y segundo por la cantidad de coj… que le echaron los jugadores en todas las eliminatorias, ganándose incluso el respeto y la admiración de toda España!!

Ese Mirandés del burgalés Pablo Infante fue lo más en el que Infante se acabó convirtiendo en uno de los calvos más queridos de la península y fuera de ella. Otro motivo por el cual me acabé implicando en el Mirandés viene a colación de mi colaboración con la radio SER Miranda en el año 2017, son muchas las ocasiones que iba a las ruedas de prensa del conjunto rojillo, y claro, de tanto acudir a ellas, acababas humanizando a todos esos jugadores que por aquel entonces jugaban en la 2ºB. Respecto a la afición de los rojillos, ¿qué podría decir? que son un 10 y que junto a la afición del Athletic Club y del Cádiz creo que son de las mejores que hay dentro de nuestro futbol.

La verdad que espero y deseo que el Athletic Club y el Mirandés pasen de ronda. Si así fuera, lo más seguro es que me decante por apoyar al conjunto rojillo, puesto que dentro de los dos, es el más modesto y el que mayores méritos ha hecho para lograr pasar cada eliminatoria que ha jugado en esta competición. Eso sí, si se materializa esta final, meta Merquelanz para el Mirandés o Williams para el Athletic, lo veré algo positivo ya que será señal de que el mayor de mis deseos se ha hecho realidad. ¿Pasear con la Gabarra por la Ría de Bilbao o un gran fiestón en la ‘M’ de Miranda? Cualquiera de los dos acontecimientos me servirá para sentenciar que la final de la Copa del Rey del año 2020 fue el mejor evento que he presenciado y casi con total seguridad que presenciaré en el transcurso de toda mi vida.