La guerra de las perspectivas

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Esta semana el gobierno de la Junta de Andalucía formado por el binomio PP y C’s presentaba una campaña contra la violencia de género en la que podíamos observar la aparición de mujeres sonriendo acompañadas de frases motivadoras, algo que no ha gustado a la izquierda, de hecho, el PSOE lo ha manifestado en diferentes ocasiones afirmando que no se debe de frivolizar con este asunto poniendo el foco de atención sobre esta misma campaña andaluza.

Lo afirma el partido que ha incurrido en mil y una contradicciones desde que Pedro Sánchez está como líder, la misma formación que tanto en Aragón (2017) como en Andalucía (2013) había utilizado en sus gobiernos autonómicos una estrategia de marketing similar a la establecida por la Junta de Andalucía encabezada por Juan Manuel Moreno Bonilla. ¿Realmente al PSOE y a la izquierda en general les importan las mujeres o la cuestión es criticar sin motivos lo que hagan los del otro lado de la horquilla política?

Entiendo que este tipo de campañas en las que sale una mujer feliz o triste tras sufrir episodios asociados a la violencia de género son asuntos morales y como asuntos de esta índole, cada uno lo verá desde su perspectiva, no existen verdades objetivas ni para el que apoya las sonrisas en los carteles ni para el que lo hace exigiendo que salgan mujeres con caras de tristeza por mucho que más de una persona vaya de abanderada de la verdad o lo que es lo mismo, de su verdad impuesta.

Toda esa gente que insulta a los que consideran que ‘la campaña de las sonrisas’ es positiva o que señalan que los del gobierno autonómico se ríen de las mujeres maltratadas demuestran por un lado actitudes totalitarias y por otro una mezquindad inmensa ya que lo que el binomio de derechas busca con esa maniobra es fortalecer a las mujeres maltratadas lanzando mensajes esperanzadores hacia ellas.

Para mí desde luego, este tipo de campañas son positivas puesto que te hacen ver que hay salida a este tipo de violencia y como dice el dicho: Después de la tempestad viene la calma. No podemos hacer ver al mundo que una mujer se va a pasar toda la vida marcada por un suceso puntual. Puede ser que le marque o puede ser que no, pero lo que hay que intentar es hacerlas olvidar esos trágicos episodios y para ello, campañas como la andaluza son buenas para impulsarlas a que vivan, sueñen y que se ilusionen ante los nuevos retos que les deparará la vida.

Por ese motivo, creo que el gobierno de la Junta de Andalucía en este caso, ha estado muy acertado a consecuencia de que en este tipo de situaciones en las que se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío hay que apostar por verlo de la primera forma, medio lleno. Por otro lado, observo que el PSOE y la izquierda en general, merecen un gran tirón de orejas por querer aplicarse el dicho de a río revuelto ganancia de pescadores.

Contra este tipo de maltrato y contra todos los que hay en general, lo que hay que hacer es aunar fuerzas entre partidos y no repartir estopa con fines electoralistas, algo que, a más de un político, habría que recordarle de manera continuada. Hoy es a los de la izquierda, pero quizás mañana estas críticas las puedo lanzar contra la derecha.