¿Duermes mal? 5 consejos para que duermas mejor

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En el dormitorio se debe poder descansar bien, y esto es la premisa más importante que deberías tener en cuenta a la hora de montar o decorar el tuyo. Míralo de otra forma, te pasas un tercio de tu vida en el dormitorio, ¿no crees que vale la pena hacer que sea un lugar acogedor, práctico y saludable? Si has respondido que sí: te mostramos 5 errores imperdonables que quizás cometes en el dormitorio y cómo solucionarlos.

1. Orientar la cama de forma que merma el descanso

La orientación de la cama influye en la calidad de tu descanso. Puedes verlo desde la óptica del Feng Shui o desde la explicación que dan los expertos en bioconstrucción: la Tierra es un campo magnético gigantesco que abarca cualquier forma de existencia. Y el cuerpo humano también es un campo magnético, ya que nuestras células tienen una carga eléctrica, y toda carga eléctrica en movimiento genera campos magnéticos.

Entonces, al orientar el cabecero de la cama hacia el norte, mejoramos la calidad del descanso, porque nuestro cuerpo no interfiere en el flujo magnético y natural de la tierra, que va en dirección sur-norte. ¡Busca tu norte!

2. Una mesita de noche que no se corresponde con tus necesidades

La mesita de noche es un mueble auxiliar tan simple, que seguramente muchas personas piensen: qué más da cómo sea, si todas sirven para lo mismo. Probablemente no se han parado a pensar en lo útiles que son y en cómo pueden satisfacer distintas necesidades. No todas las mesitas de noche son iguales ni sirven para todas las personas.

Hay quién necesita mesitas de noche con cajones porque en ellos guarda cosas. Hay quién con una silla al lado para apoyar el móvil y un libro le basta, y hay quién la ve como un mueble ideal para colocar plantas u otros accesorios decorativos, por ejemplo. Por no hablar de los lectores nocturnos, que acumulan tantos libros en la mesita, que no les cabe nada más. ¿Qué necesidades tienes tú? Observa tu mesita de noche y valora si te satisface.

3. Limitar las opciones de iluminación

Cada dormitorio es un mundo y la actividad que se genere ahí dentro depende de cada ocupante. Hay personas que solo lo pisan cuando se van a dormir y se levantan, pero otras personas leen, miran televisión e incluso estudian dentro del dormitorio. Eso quiere decir que contar con un único sistema de iluminación es ineficaz.

Asegúrate de que en tu dormitorio tienes estas distintas opciones: luz de intensidad fija, luz de intensidad regulable, lámpara de techo y lámpara de lectura. Para escoger el tipo de lámpara pregúntate qué uso le das a tu dormitorio. Por ejemplo, si lees en la cama, un aplique de pared ajustable o una lámpara tipo flexo sean mejores opciones que una lámpara de mesita estándar.

4. Enchufes y puntos de luz mal colocados

A la hora de construir viviendas, los enchufes y puntos de luz se colocan siguiendo una lógica práctica, pero luego tú eres libre de colocar la cama y los muebles como quieras. Como consecuencia, puede suceder que tengas el enchufe lejos de la cama o instalado de forma que queda detrás del cabecero o de la mesita, resultando poco accesible o práctico. Una tontería que puede amargarte, porque tener enchufes y puntos de luz al lado de la cama es realmente necesario. Tienes varias opciones:

  • Cambiar la distribución de la cama para adaptarla a los puntos de luz preexistentes.
  • Resignarte y sobrevivir utilizando alargadores y lámparas auxiliares.
  • Pedirle a un electricista que te instale un nuevo punto de luz.

5. Ignorar la electropolución

La electropolución es la contaminación magnética que producen las antenas y aparatos eléctricos a través delas ondas electromagnéticas que emiten. Hablamos del wifi, de los teléfonos móviles, de los electrodomésticos o los aparatos inalámbricos, entre otros.

Científicos como el Dr. Robert Becker, dos veces nominado al Premio Nobel, relacionan la electropolución con afecciones a la salud como jaquecas, trastornos del sueño, la fatiga crónica, distintos tipos de alergias, lipoatrofia o el cáncer. No obstante, ni la Organización Mundial de la Salud ni la Comunidad Europea (a pesar de establecer límites), confirman la relación directa entre la electropolución y los problemas de salud. Si tú crees que sí que puede afectar a tu descanso y organismo, toma estas medias:

  • No colocar dispositivos eléctricos en la mesita de noche y, a ser posible, evitarlos en todo el dormitorio. ¡Vuelve al despertador con pilas!
  • Apagar el router wifi por la noche.
  • Substituir los teléfonos inalámbricos por teléfonos con cable.
  • Solicitar los servicios de un experto que mida las ondas electromagnéticas que recibes en tu casa para estudiar medidas más profesionales.
Fuente: Habitíssimo

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